Me encanta la sorprendente capacidad de Maggie Rogers para fusionar la electrónica con el folk, como lo demuestra en "Alaska". La voz suave y emotiva de la artista se integra perfectamente con la atmósfera hiper-moderna del track. Un gran ejemplo de cómo la música puede unir estilos y épocas. ¡Un must-listen para cualquier fanático de la electrónica!