Orhan Terzi (el hombre detrás de DJ Quicksilver) creó con "Bellissima" uno de los temas más energéticos y recordados de la época. Es una canción que, desde el primer segundo, está diseñada para que la pista de baile explote.
Fue un hit masivo en toda Europa, llegando al Top 10 en el Reino Unido y siendo un pilar fundamental en las discotecas de España durante los veranos de finales de los 90.
Ayudó a popularizar el uso de melodías sencillas pero muy efectivas sobre bases rítmicas potentes, una fórmula que muchos otros productores intentarían copiar después.