El segundo corte de la cara A eleva las revoluciones del álbum con una propuesta de corte puramente cinemática, industrial y de alto voltaje. Construido sobre un pulso acelerado, el tema destaca desde el inicio por sus secuencias de sintetizador rápidas en formato de tresillos que inyectan una constante sensación de urgencia y velocidad.
El punto álgido del track radica en su imponente sección rítmica: un bombo industrial y profundo que rompe con contundencia, rompiendo la tensión acumulada en los build-ups. A nivel de diseño sonoro, la mezcla equilibra texturas ácidas y arpegiadores agresivos con acordes de sintetizador abiertos y envolventes que le otorgan un carácter épico y espacial, ideal para los momentos más intensos de una sesión de dark synth o EBM.