Me parece un ejercicio magistral de fusión cultural. Baiuca y Carlos Ares conjuran un himno noctámbulo que fusiona pop, tradición, electrónica y folktrónica. La voz de Carlos Ares en gallego es una sorpresa deliciosa. Música sin fronteras, perfectamente equilibrada entre la modernidad y la tradición. Un verdadero éxito que puede ser disfrutado por todos.